
Podcast
Programa 005 Psyque Radio
Conducción: Stephanie Obando López
La Dra. Stephanie Obando habla sobre la somatización por estrés, por qué nos enfermamos?
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Los tiempos han cambiado y los derechos de los animales nunca han estado tan en boga, no hace mucho el maltrato animal se pasaba por alto y poco se hablaba de los animales de compañía y de sus necesidades. Las organizaciones en su defensa se han multiplicado y las páginas en las redes sociales, velando por ellos y su seguridad también.
Lo cierto es, que un animal de compañía te trae muchos beneficios físicos y por tanto psicológicos.
En un mundo tan acelerado que cada vez nos vuelve más aislados e individualistas, un perro o un gato, pueden reconectarnos con nuestra esencia humana de servicio y cuidado de otro ser. De hecho algunos estudios demuestran que el lazo que se crea, entre los animales y su cuidador es muy similar neurológicamente hablando al lazo padres – hijos, ellos sienten que dependen de ti como su líder y que pertenecen a una manada, por tanto el beneficio es mutuo, dado que tanto los perros como los humanos somos animales de naturaleza gregaria.
El estrés de la vida diaria, hace que la hormona llamada cortisol se potencie y genere malestares físicos como neuralgias, cefaleas, gastritis, colon irritable, etc. El tener un perro o un gato disminuye el cortisol en tu organismo pues el afecto que recibes, sobre todo si eres dueño de un perro, hace que tu cuerpo y el de él produzcan oxitocina, una sustancia que se encarga del bienestar y se halla presente en el crear lazos de apego emocional. Al tener menos estrés, tu cuerpo se enfrenta mejor a las demandas diarias, tu sistema inmunológico mejora y así enfermas menos.
Además el funcionamiento de tu corazón mejora, los latidos disminuyen y tu presión cardíaca también gracias a tu mascota.
Si sacas a tu perro a pasear regularmente, de paso harás ejercicio físico e incluso, podrás tener contacto con más gente mejorando así tu socialización, las personas que tienen mascotas sientes menos la soledad, además de ser menos propensos a caer en cuadros depresivos.
Tus propias experiencias pueden hacerte notar los cambios en tu humor desde que te has convertido en dueño de un perro o un gato, sientes mayor tranquilidad e inclusive te vuelves una persona más empática y afectiva, todo esto porque aprendemos de ellos ese tipo de comportamiento, tan en desuso dentro de nuestros ambientes laborales e inclusive familiares o sociales.
Dales una oportunidad ahora que conoces los beneficios que una mascota te puede proveer y devuélveles toda la alegría, la fidelidad y el afecto que ellos son capaces de darte!



El año lectivo se ha terminado, y a este cierre le acompañan varias alegrías y algunos sinsabores, las vacaciones representan ese espacio de descanso bien merecido para los chicos, el tiempo de compartir en familia, pero también nos enfrentamos al fracaso escolar.
Pero qué es el fracaso escolar??, no es más que el bajo rendimiento académico que algunos niños o adolescentes pueden presentar, cómo hemos recalcado en artículos anteriores, el sistema educativo tradicional puede etiquetar duramente a un niño que no obtiene las calificaciones esperadas, muchos profesores no indagan en las causas del problema y simplemente lo pueden denigrar o aislar.
Lo cierto es que el aprendizaje es un proceso complejo, en el que convergen nuestras múltiples capacidades cognitivas, la memoria, la atención, el interés, la motivación así como también nuestro estado emocional. Tenemos poca información a cerca de la inteligencia, cuando al hablar de ella no podemos limitarnos a una sola forma de procesar el conocimiento, porque las inteligencias son múltiples, pero este es tema de un artículo posterior.
Cómo ayudar a nuestro hijo si tiene dificultades para rendir académicamente? Pues lo más importante es entender que no debemos caer en el maltrato verbal, ni en las recriminaciones, esto solo empeora el panorama y desmotiva.
El buscar apoyo psicológico puede ayudarnos a entender cuáles pueden ser las posibles causas, de que nuestros hijos no rindan adecuadamente, se deben descartar disfunciones como el déficit de atención e hiperactividad, dificultades a nivel de la memoria de trabajo, etc, y esto se realiza con una respectiva evaluación. Después debemos ser capaces de indagar en el contexto que rodea al chico, existe un buen ambiente familiar? Está siendo quizás víctima de “bullying” o acoso escolar? Nuestros hijos estarán eligiendo adecuadamente a sus amistades? Así como a los adultos un mal entorno laboral nos afecta, también esto puede estar afectando a un adolescente o a un niño. Sii no estamos bien emocionalmente, perderemos el interés, la concentración y naturalmente todo esto se verá reflejado en las notas.
Así que si en casa estamos pasando por una situación similar, no agredamos a nuestros niños, no nos comuniquemos mediante la queja y el reproche. Ejerzamos la influencia que tenemos como adultos responsables de estos chicos, de manera distinta, hablemos con ellos, propongamos buscar ayuda, así tanto el entorno como el profesional de la salud mental podrán realizar una estrategia conjunta para mejorar hábitos de estudio, así como la valoración del chico seguramente mellada por el proceso de aprendizaje truncado y de paso, le daremos un color diferente a la convivencia en el hogar, mejorando las relaciones entre los miembros de la familia.


Conducción: Stephanie Obando López
Stephanie Obando López, Psicóloga clínica trata las diferentes fases de una relación de pareja, hasta los conflictos que llevan a una pareja a terminar su relación y cómo intentar recuperarnos después de una ruptura.
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El tiempo hoy por hoy no corre como antes, las premuras, las obligaciones, la ansiedad que genera la presión social, en un mundo donde la competencia y el exhibicionismo de la privacidad, nos ha trastocado.
Lo cierto es que el fenómeno social de valorizarnos a través de lo que se ve, cada día gana más víctimas.
No me cansaré de insistir que nuestro sistema educativo binario, que nos divide en negros y blancos, buenos y malos, vagos y estudiosos, sin permitirnos ver los grises de la vida, es el responsable, caldo de cultivo de origen de esto, que hoy atravesamos y se ve a todas las edades, de diferente manera.
En los colegios y escuelas , “el mejor” es quien agrede.
En la vida adulta, nos topamos con ambientes laborales invivibles, rodeados de hipocresía y arribismo. Es como si estuviésemos asumiendo como normal, LA AGRESIÓN Y NO TENER ÉTICA para obtener lo que queremos.
Las redes sociales, no están exentas de esto, nos topamos a diario con la presuntuosidad de individuos y familias “perfectas”, cuadros plenamente calculados que de espontáneo no tienen nada, y que en realidad son un reflejo de lo que no se tiene, dice la sabia frase popular, dime de que presumes y te diré de lo que careces.
Ahora los logros, no se disfrutan, SE EXHIBEN, con el mero objeto de ganar aprobación social.
Una foto falsa además atrae comentarios igual de vacíos.
Vivimos ahora a merced de la competencia, sin darnos cuenta que una buena valoración no depende ni de cuanto tengas en tu cuenta, de cuantos viajes hagas, de si tienes 5 o ningún hijo, ni de los likes que obtiene una de tus publicaciones.
La vida está hecha para estar presentes, para ser disfrutada, los estudios son tuyos, nuestro trabajo debe ser placentero, las familias reales tienen problemas, y esos solo se superan haciéndoles frente, no posteando fotos perfectas.
Deberíamos replantearnos una forma de vida más íntima y menos enfocada en la aprobación de un montón de gente que ni conocemos y entender que la vida es cualitativa y no cuantitativa, los números a las estadísticas!!


La maternidad puede ser uno de los roles más complejos que la mujer moderna y responsable tenga que desarrollar, si bien es cierto existen diferentes expectativas culturales en relación a ser madre, debemos recordar que también la biología juega un papel importante en nuestro comportamiento.
Los estudios en neuropsicología, han demostrado que todos los cerebros femeninos, están diseñados para la maternidad, somos capaces de escuchar ruidos agudos mientras dormimos, pues esto nos ayuda a mantenernos alerta frente al llanto de un bebé y poder así atenderlo, las mujeres somos observadoras y podemos interpretar rostros porque así nos comunicamos con nuestros hijos antes de que aprendan a hablar, somos más empáticas para poder relacionarnos con las necesidades de nuestros hijos.
El cerebro de una mujer cambia radicalmente al volverse madre, la energía se focaliza en el cuidado del bebé y es por eso que a veces es fácil descuidarse de una misma, dándole prioridad a las necesidades de nuestros hijos.
Pero esto será saludable?. Psicológicamente hablando, no tanto. La mejor forma de ser madre, es tratando a diario de sacarnos los moldes impuestos socialmente de como ser “una buena madre”, y hallar una forma propia de serlo. Muchas mujeres acuden a consulta sintiéndose culpables por su rol materno, se siente la frustración y la apatía en el trato con los chicos, lo que crea un círculo vicioso de tristeza y malestar en el hogar.
Diferentes investigaciones demuestran que una mujer feliz, que mantiene sus propios espacios y a su vez los comparte con sus niños, tiene una mejor relación con ella misma y con su familia. Cómo lograrlo?
Ser madre no es una tarea fácil, es agotador, exige mucha responsabilidad y sanidad mental, una mujer equilibrada, hará sus veces de madre con mayor alegría, a todas las mujeres que se han convertido en madres, por biología, por decisión de adoptar o incluso a esas tías y abuelas que han educado a sus sobrinos y nietos como sus hijos FELIZ DÍA!!
