Ser madre no es tarea fácil, pero es aún más complejo cuando por situaciones de vida, te has convertido en una mamá soltera.
Lo cierto es que no podemos usar un solo modelo de madre, pues evidentemente, las circunstancias que te rodean pueden ser muy distintas. Hay quienes han tenido que asumir esta responsabilidad muy rápido, siendo apenas adolescentes, es muy frecuente que las madres jóvenes suelan sentir que su vida se ha coartado y posiblemente el recuerdo que rodea a su embarazo no sea grato, debemos tener cuidado de diferenciar las cosas, tu hijo NUNCA puede ser visto como un error ni como un TRUNCO, pues si lo percibes de esta manera, puedes terminar distanciándote de él o ella emocionalmente e inclusive puedes volverte agresiva verbal o físicamente, ASUMIRTE COMO RESPONSABLE, es el primer paso para poder madurar.
Del otro lado está la madre adulta que pasó por una relación disfuncional con el padre de sus chicos, y terminó tomando la decisión de una separación, que en ocasiones, si no se sabe manejar puede inclusive acompañarse de conflictos con él que se prolongan, e inclusive obstaculizar la opción de volver a intentar una nueva relación de pareja.
Una recomendación sana es intentar mantener una vida equilibrada, es decir asumir que la maternidad es una tarea difícil, pero también se debe disfrutar. Los privilegios que te brinda el compartir de cerca con tus hijos, ser una guía para ellos y recibir su afecto, son experiencias que si se aprovechan, te pueden ayudar a desarrollarte mejor y crecer como ser humano.
No asumas que siendo madre soltera, tu vida afectiva o romántica ha terminado, es verdad que socializar puede ser algo más complicado, pero es importante que a la par de tus responsabilidades, puedas mantener una vida propia, llenándote también de nuevas experiencias, que solo las relaciones sociales te pueden brindar.
Tampoco es saludable que sientas, que el ser madre soltera es una desventaja, no permitas que afecte tu autoestima, eres capaz de ser una buena orientadora para tus hijos, y de sortear dificultades de la vida. No te refugies en relaciones que pueden volverse caóticas, si te das cuenta que tu nueva relación no funciona, o esta persona tiene problemas con el alcohol, las drogas, etc, es mejor que te alejes de él, pues debes entender que si tú no logras preocuparte por tu bienestar emocional, tu relación con tus hijos puede verse afectada.
No es recomendable que tus hijos conozcan a todos los intentos de pareja que hagas, espera prudentemente a que tu nueva relación se vuelva seria, estable y que además él esté al tanto de la existencia de tus hijos, observa si tiene una buena receptividad con la idea de que él o ellos son lo más importante para ti, es decir que tenga suficiente madurez emocional para lidiar con esto.
Si tu relación ha llegado a ser estable, no intentes que tu pareja sea el nuevo «papi» de tus hijos, el tener esta conducta puede ser contraindicado y confuso para él y para tus niños. La comunicación clara con él le hará darse cuenta, que es importante que tenga una relación amable y afectiva con los chicos, e inclusive que tiene derecho a ser autoridad en el caso de vivir juntos, pero, que todo se de de forma natural y con respeto de doble vía.
La maternidad es una tarea compleja, agotadora pero también enriquecedora, siempre recuerda que para que tus hijos crezcan sanos, deben tener una madre feliz, y la felicidad es una forma de andar en la vida que requiere de trabajo diario!
Si estás en una situación similar o conoces a alguien que atraviese este tipo de circunstancias y necesite orientación, comunícate con nosotros!
