El abuso escolar o bullying, no es un problema «moderno», siempre ha existido, simplemente que hoy los padres más consientes de las necesidades psicológicas y emocionales de sus hijos, les han prestado oído a las quejas y las señales de maltrato, que ellos pueden estar recibiendo dentro de su escuela o colegio.
Lo cierto es que los tiempos han cambiado, estamos frente a una generación de chicos que crecen con los abuelos, y que por tanto por compensación (innecesaria), son extremadamente consentidos y protegidos, siendo producto de una crianza permisiva, pues sus abuelos no asumen las veces de figuras de autoridad y tampoco les permiten a los padres, ejercerla, desacreditándolos y desautorizándolos.
Esto nos vuelca a tener por un lado: niños si límites, sin control y con poco sentido del respeto hacia los otros, dominantes, agresivos y sin tolerancia a la frustración y por otro chicos que al ser sobreprotegidos, se vuelven dependientes y tienen poca confianza en si mismos y al enfrentarse a sus pares, reciben agresiones físicas y psicológicas.
Lo llamativo es que cuando hablamos de abuso escolar, todo se enfoca en la víctima del maltrato, que evidentemente será quien reciba mayor atención psicológica, necesaria, pues los efectos de haber sido rechazado socialmente a temprana edad, pueden afectar sus interacción con otras personas en su vida adulta, pero el mayor problema en realidad es el ABUSIVO, este niño/ adolescente que evidentemente ha perdido la noción de la empatía y el respeto hacia los otros y que además está aprendiendo que su forma de autoproveerse de valoración es la agresión, el maltrato y la idea de dominio.
Si tu hijo está en cualquiera de los dos polos del abuso escolar, busca ayuda, este problema puede traer consecuencias terribles en la vida psicológica de un individuo en formación, nuestra sociedad necesita más gente solidaria y con autorespeto, es tiempo de enseñarles a tus hijos nuevas formas de relacionarse!

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